Mostrando las entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de abril de 2016

Ámame ahora que hay tiempo


Ámame ahora que hay tiempo, ahora que mis pensamientos son solo para ti. 
Por favor mi amor, no seas como los estúpidos, que creen que al haber logrado dar un paso, ya han acabado su camino. Si el amor es inteligente, puede ser interminable. Por eso, ámame ahora que tengo suficientes fuerzas para luchar por ti. No busques mi cansancio para expresarme lo que nunca quisiste decir. No necesito una retórica que me alivie el dolor de una mentira. Necesito una lealtad que me deje dormir en paz cada noche. 
No es necesario que me envíes mensajes a cada instante. Me basta saber que cada vez que estás conmigo, yo soy tu prioridad. Me basta con saber que cada beso es real, como real es cada cosa que me dices. 
No me urge que me entregues un anillo ni me pidas que tengamos hijos. No quiero que dependas de algo o alguien para estar a mi lado. Si vas a quedarte, que sea solo por amor. 

Ámame ahora que hay salud y deseos para hacer el amor. No esperes a que llegue el día, en que debamos conformarnos con leer periódicos o ver una novela por la noche. Con confianza, hazme tuya en la cocina, en el patio o en la pila; pero no dejes que la monotonía de una cama nos anestesie la imaginación.

Ámame ahora que hay tanto de que hablar, no aguardes a que te incomoden mis silencios. No esperes verme llena de canas,  con trapos viejos y manteles tejidos por mis propias manos, para así darte cuenta que tuviste una buena mujer siempre contigo. Ámame ahora que te apoyo en tus locuras, que me juego la vida creyendo en ti. 

Recuerda que lo que no se cuida se pierde; que lo que se deja morir, nunca más regresa. No busques amarme cuando me haya ido. Ámame ahora, en cuerpo presente. Para que nunca te atormente mi fantasma. 
Ámame ahora que me he desnudado el alma, porque los cuerpos desnudos, abundan en cualquier parte. 

viernes, 12 de febrero de 2016

En la distancia y el tiempo


Han llegado a mis oídos de que aún hablas de mi en las fiestas de los sábados por la tarde. Que sueles decir que fui un caso perdido y que ya lo superaste. Pero yo sigo creyendo que todavía vivo en alguna parte de tu ser. Olvidar no es lo más sencillo de la vida, a menos que lo que hayas vivido no te haya marcado ni en lo más mínimo. Así que cariño. Admite que sigo siendo parte de tus recuerdos. Posiblemente cuando mires tras la ventana tu inconsciente te traiga a memoria mi figura caminando por la acera, directo hasta tu puerta. Y no te sientas mal, eso no es algo que te suceda solo a ti. Debo admitir que aún te sueño. Que cuando camino por la calle y alguien más lleva el olor de tu colonia, volteo como loca para ver si eres tu. Aún recuerdo el día en que nos conocimos, nuestra primer pelea y el montón de ruegos que hice a Dios para que nunca te fueras. Pero ya vez, así es el destino. No siempre se tiene lo que se quiere, A veces hay que irse lejos para entender las cosas. Hoy se que fuiste lo más hermoso de la vida. Tus imperfecciones perfeccionaban mi existir. Y sin embargo no fuimos suficientes el uno para el otro. No te inquietes, no te digo esto con el afán de que me busques, ni yo misma se a donde estoy. Solo quiero que sepas que en la distancia y en el tiempo, si cierras los ojos me podrás ver... 



Fragmento de algún libro, que un día me atreveré a escribir... Katherine Calderón.